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Diccionario del Alma

Esta obra es fruto de una idea que como una chispa irrumpió mi sueño a finales de febrero del 2013. Sé que va a llevar su tiempo finalizarla, ya que no le dedico un tiempo exclusivo sino que me lo tomo como un entretenimiento en los ratos libres, por lo que el único objetivo es el de disfrutar del proceso. No obstante, para no despistarme del recorrido del viaje y perderme las sorpresas que me guardan en el camino, intentaré irlo completando periódicamente por orden alfabético. Como veréis, no es un diccionario al uso, sino que describe el eco que cada palabra resuena en mi alma (en un momento concreto y determinado de mi vida, lo que son susceptibles de continua revisión), por lo que no están todas las palabras sino tan solo aquellas que siguen este criterio. A la espera que esta obra colabore en percibir el mundo desde otra perspectiva, comenzamos este diccionario por la palabra “Abandonar”.


A
Abandonar: 1. Dejar de ser fieles a nuestro sueño. 2. Rectificar el rumbo.
Abarcar: El diámetro que mide nuestra capacidad de atención.
Abastecimiento: Todo aquello que nos ofrece diariamente la vida para vivir, aunque no lo veamos.2. Sentimiento de no carencia.
Abatimiento: Desprotección de nuestra autoestima
Abecedario: El código del lenguaje de la mente.
Abierto: El Universo.
Abismo: Visión limitada de la evolución completa de un proceso.
Abofetear: Pegar al otro lo que no te gusta de ti mismo.
Abominación: Toda acción fruto de nuestra desconexión con la vida.
Abono: La fuerza de la vida jugando a esconderse.
Abrazo: El beso del corazón.
Abreviar: El atajo de la cultura express.
Abrir: Dejar fluir.
Abrumador: Quien ha desistido de ser uno mismo para convertirse en parásito de otros.
Absoluto: Dios
Abstenerse: Ejercicio de higiene mental y/o emocional.
Absurdo: La lógica humana diseñando dogmas universales dentro de su mundo de creación propia.
Abuelo, -a: Estado de madurez en el que el conocimiento se hace sabiduría.
Abundancia: El secreto que guarda el velo de la carencia.
Aburrimiento: Ceguera ante el continuo espectáculo múltiple de la vida
Abusivo: Persona que se siente pobre.
Acabar: Fin de un ciclo.
Academia: La catedral de la mente.
Académico, -a: Sacerdote de la Academia.
Acampada: Necesidad de reconexión.
Acaparar: 1. Disfunción emocional. 2. Necesidad de suplir carencias.
Acariciar: Regalar cariño.
Acatar: 1. Respeto a la autoridad moral. 2. Ceder el poder personal a terceros.
Acceder: Permitir que cada uno recorra su propio camino de aprendizaje.
Accesible: Quien está seguro de sí mismo.
Accidentado: Efecto resultado de una causa previa.
Acción: Materializar una idea en el mundo de las formas.
Aceleración: Proceso natural de una mente descontrolada.
Acentuar: Poner énfasis en lo importante.
Aceptación: 1. Búsqueda de sentirse integrado. 2. Estado de presencia.
Acercamiento: Ejercicio de sanación.
Acertar: Dato estadístico dentro del proceso prueba-error.
Acobardar: Acto represivo de un cobarde.
Acoger: Compartir amor.
Acomodación: La oxidación de la capacidad creativa. 
Acompañar: Caminar al lado de alguien, sin interferir en su camino.
Aconsejar: Iluminar el camino.
Acontecimiento: Lo que sucede y es.
Acordar: Ceder para acercar.
Acosar: Dícese de alguien que aún no se ha dado cuenta que es un ser completo.
Acostumbrado, -a: Estado de letargo existencial.
Acreditar: Acción propia de un mundo desconfiado.
Acróbata: Dícese de quien busca el equilibrio como punto medio.
Actitud: Lo que nos diferencia en la vida.
Activar: 1. Acción que nos permite poner en funcionamiento lo necesario para desactivar lo innecesario. 2. Acto de continua elección.
Actividad: El reflejo de lo que pensamos y sentimos.
Activo: Quien se manifiesta vivo.
Actor, actriz: 1. El rol existencial de la inmensa mayoría de las personas occidentales. 2. Quien vive una vida que no es la propia.
Actualidad: 1. Aquello que dictan los Mass Media. 2. La distracción de nosotros mismos.
Acumular: Construir una identidad propia mediante bienes materiales.
Acunar: Un acto de puro amor.
Acusador, -a: Reacción natural de una persona con complejo de inferioridad.
Adaptación: Proceso de aprendizaje.
Adecuado: Conclusión personal a la que se llega cuando mente y corazón están alineados.
Adelgazar: Prueba de voluntad.
Adición: Carencia emocional.
Adiós: El hola a un nuevo ciclo.  
Adivinar: Capacidad de conectarse con el flujo atemporal de la energía que crea los futuros posibles de nuestro Universo.
Administrar: La responsabilidad de velar por un bien propio o colectivo, tangible o intangible.
Admiración: Un reflejo de lo que anhelamos.
Admisión: Un acto de presuntuosidad.
Adoctrinar: 1. Controlar. Subyugar. 2. Proceso de despersonalización.
Adolescencia: Estado de rebeldía frente al adoctrinamiento.
Adopción: Un acto de inteligencia amorosa.
Adoración: Práctica de quien aún no ha visto a Dios en él/ella.
Adormecimiento: Estado común de una sociedad tras su adoctrinamiento.
Adornar: Incapacidad visual a la belleza de la esencia de las cosas.
Adquisición: Trofeo de valor social.
Aduana: 1. La demencia de los hombres en poner fronteras a la madre Tierra. 2. Reflejo del grado de evolución de humanidad del hombre.  
Adueñarse: Tomar como propio algo ajeno.
Adulterar: Modificar su naturaleza primera.
Adulterio: Un concepto cultural dependiendo de cada sociedad.
Adulto: Aquella persona que crece por dentro.
Aeropuerto: Puertas de interconexión planetaria.
Afable: El estado natural del espíritu humano.
Afectuoso, -a: Muestra de una persona afable.
Afeminado: Persona con mayor energía femenina que masculina.
Afianzar: 1. Miedo a perder. 2. Voluntad de perdurar.
Aficionado, -a: El que aún no se ha convertido en iniciado.
Afiliado, -a: 1. Persona adoctrinada. 2. Peón de una estructura de poder.
Afinidad: Cuando dos energías vibran en la misma frecuencia.
Afirmación: Declaración absoluta que no implica que sea verdad.
Aflicción: Sentimiento de culpa o de pérdida.
Aflorar: Abertura del alma.
Afonía: Bloqueo emocional de quien no puede expresar su verdad.
Afortunado, -a: Aquel que está sintonizado con el flujo mágico de la vida.
Afrontar: Responsabilizarse.
Afuera: Todo aquello que sale de dentro.
Agarrado, -a: Persona que vive en el espíritu de la carencia.
Agenda: 1. El mayor invento de hacedor de cosas, aunque no hayan cosas por hacer. 2. Embaucador del tiempo.
Agitación: La exaltación de lo sereno.
Agitador, -a: 1. Despertador de consciencias. 2. Persona que huye de la intimidad de la serenidad.
Aglomeración: Falta de respeto por el espacio personal del otro.
Agnóstico: Dios que juega a negarse.
Agobiado, -a: Estado emocional de la persona que no vive en el presente.
Agonizar: Tránsito sin conciencia entre dos vidas.
Agotamiento: Uso incorrecto de la energía vital.
Agraciar: Necesidad de sentirse querido.
Agradable: Actitud ante la vida.
Agradecer: Una de las oraciones más poderosas del Universo.
Agradecido, -a: Vivir en continuo estado de gracia.
Agravio: Síntoma de un ego sensible.
Agresor: Persona que no valora ni respeta a su prójimo como persona.
Agricultor, -a: Chamán de la madre tierra.
Agua: 1. La vida manifestada en líquido. 2. El elemento del oeste y la madurez.
Aguardar: Acción que implica respetar los ritmos de los tiempos.
Agudizar: Trabajar los sentidos.
Águila: El animal de poder de la libertad, la amplitud de miras y el renacimiento.
Aguja: Un tesoro en un pajar. 
Agujero: (plural) El estado natural de nuestra realidad.
Agustino: El que busca la verdad a través del camino de la mendicidad.
Ahí: La distancia que te separa del aquí.
Ahogado, -a: Percepción emocional subjetiva creada por una realidad reemplazable.
Aire: 1. La exhalación de la vida. 2. El elemento del este y el nacimiento.
Aislamiento: Una ilusión de los sentidos.
Ajustar: Dedicación y respeto por el trabajo bien hecho.
Ajusticiar: Continuar la cadena del dolor humano.
Alabanza: Cántico del alma.
Alado: Persona que ha superado su proceso de metamorfosis.
Alardear: Comportamiento infantil.
Alarmante: Todo aquello que atenta contra los derechos fundamentales de la vida digna de cualquier persona.
Alarmista: Persona que se alimenta del miedo.
Alba: La esperanza de un nuevo día.
Albañilería: El arte perdido de vivir en comunión con nuestro entorno.
Albedrío: 1. Un acto que, sin conciencia, no es libre. 2. Muchos hablan de él y pocos lo tienen.
Albergue: El descanso de los buscadores.
Alboroto: Situación creada por personas que viven fuera de sí.
Álbum: El museo de la memoria emocional.
Alcalde, -sa: 1. El gestor del bienestar social a escala local. 2. Un guardián del bien colectivo.
Alcantarillado: Una parte de nosotros que nos resistimos a aceptar.
Alcohol: Un alterador de la conciencia.
Alcohólico, -a: Persona sensible que huye de su realidad.
Aldea: Un espacio de aproximación a la comunión entre el hombre y la naturaleza.
Aleatorio: Sin pauta predeterminada a los ojos del hombre.
Alegoría: El conocimiento hecho imagen.
Alegría: 1. Estado de conexión con nuestro corazón. 2. Efecto producido en quienes se permiten soñar.
Alejamiento: Un espejismo de la mente humana.
Alentar: La pauta pedagógica más importante en todo aprendizaje.
Alergia: 1. Manifestación de rechazo a alguna situación de nuestra vida. 2. Estado febril de nuestro cuerpo emocional.
Aletargamiento: Pérdida de conexión con nosotros mismos.
Alfarero, -a: Aliento creador de la tierra.
Algarabía: 1. Lugar donde se ha desterrado el espacio interior. 2. Espacio solo exterior.
Algarrobo: 1. Árbol protector del descanso y del sueño. 2. Guardián humilde que encierra saberes ancestrales de magia, gastronomía y economía.  
Alguien: Una persona
Alguno: Otra persona
Alhajar: Desvalorizar lo alhajado
Alianza: La suma de las partes.
Alias: Camuflaje del yo verdadero.
Aliciente: El alimento de la motivación.
Alienable: 1. Todo aquello que no sea sagrado. 2. Nada
Alienado: El que vive hacia fuera.
Aliento: Una de las muchas formas de respiración de Dios.
Aligerar: La práctica del sabio.
Alimentar: Acto con el que se nutre cuerpo, mente, corazón y espíritu de toda persona.
Alimento: Todo aquello visible e invisible con lo que nos alimentamos.
Alineación: El estado natural de la relación mente-corazón.
Alisar: Acción con la que se rebajan las aristas de las emociones.
Aliviar: Parte de la búsqueda del camino interior.
Alma: Lo que Soy.
Almacenar: Hábito de quien mira el futuro con recelo.
Almeja: Un Universo propio dentro del océano.
Almendra: Un símbolo crístico.
Almendro: 1. El que anuncia la primavera. 2. Árbol sanador.
Almohada: 1. El somnífero de la mente. 2. La confidente personal.
Almorranas: Incapacidad de depurar de nuestra vida lo que no nos conviene.
Alpargata: De lo poco que necesitas para hacer el viaje.
Alpinista: Una parte de la montaña.
Alquimia: 1. El arte de transformar al hombre de plomo en un hombre de oro. 2. La transformación profunda del pensador.
Alrededor: Nuestra realidad más inmediata.
Altar: Una puerta a nuestro mundo interior.
Altavoz: Un instrumento poco efectivo para quien no escucha.
Alterable: La vida misma, de manera constante.
Alteración: El Universo en continuo movimiento.
Alternativa: La puerta que vemos cuando nos paramos a mirar.
Altibajos: Una constante de la vida que nos enseña la maestría de alcanzar la armonía.
Altivez: La arrogancia del ego.
Alto: Solo una referencia espacio-temporal.
Altruismo: 1. El estado evolutivo de la humanidad. 2. La esencia natural de la sociedad que yace bajo la intoxicación mercantilista que padece. 
Alucinación: Estado generalizado en la que vive la mayoría de personas.
Alucinar: Efecto producido al contrastar el mundo natural con el mundo artificial.
Alud: Aullido de la montaña.
Alumno, -a: Quien busca aprender.
Amabilidad: Característica natural del ser humano.
Amado, -a: Todos.
Amago: Propio de quien no le gusta la transparencia.
Amalgama: La riqueza del cosmos.
Amamantar: Un acto de puro amor.
Amanecer: El milagro del día.
Amapola: La fuerza de la fragilidad.
Amar: Condición natural de un ser humano sano mental, emocional y espiritualmente.
Amargar: Intencionalidad de una mente enferma.
Amargura: Emoción propia de una persona que ha olvidado quién Es.
Amarillo: 1. La vitamina vital. 2. La vida hecha color. 3. La manifestación de alegría del Universo.
Amarrar: Coartar la libertad de algo o de alguien.
Ambición: Espíritu de superación del ser humano que, en medidas desmesuradas, puede enfermar el alma de las personas.
Ambiente: 1. El hábitat que determina nuestros pensamientos y sentimientos. 2. Un reflejo de nuestro mundo interior.
Ambigüedad: El aislante de la verdad.
Ámbito: Un accidente en la historia de la vida de una persona.
Ambulante: Persona desapegada de un ámbito.
Amedrentar: Técnica de ataque contra la autoestima.
Amén: Fórmula para decretar un futuro posible.
Amenaza: La percepción subjetiva de peligro de un ser que vive en el estado de inseguridad.
Amigo, -a: Un espíritu afín.
Amistad: La magia del amor.
Amnesia: El mal inerte de las generaciones modernas.
Amnistía: El perdón institucionalizado.
Amo: Un status de poder en un mundo injusto.
Amodorramiento: Estado que produce el consumo excesivo de televisión.
Amor: 1. La energía más poderosa del Universo. 2. Dios en su esencia. 3. La fuerza creadora de realidades posibles en la vida de las personas.
Amoral: Un parámetro cultural y contextualizado de comportamiento humano.
Amordazar: Miedo a que hable.
Amorfo: Una percepción estética.
Amoroso: Quien desprende Amor.
Amortización: Un medio de mercantilización de bienes en un sistema de mercado concreto.
Amotinar: Acto de sublevación a una situación establecida.
Amplitud: El espíritu extendido.
Amputación: Acto social que arrebata la capacidad emprendedora y de soñar de los niños.
Amurallar: 1. Miedo a perder algo. 2. Lo contrario a unir.
Analfabeto, -a: El que afirma saberlo todo.
Analista: Quien ha confundido la mente como un maestro de la vida.
Analogía: Una vía de conocimiento alternativo a la literalidad de las palabras.
Anarquía: Una fantasía en nuestra dimensión.
Anatomía: El cuerpo más denso del ser humano.
Ancestral: Nuestra conexión con el origen.
Ancianidad: La posibilidad de alcanzar la sabiduría personal.
Anciano, -a: Un tesoro de la humanidad desvalorado en las sociedades occidentales.
Anclaje: Estar en el aquí y el ahora.
Ancho: Una acotación en la continuidad del espacio-tiempo.
Andar: 1. Hacer el camino. 2. Método efectivo de meditación activa.
Andrajo: La joya del pobre.
Anécdota: La vida misma.
Anestesiar: Sustraer la voluntad.
Anexo: Algo dispensable.
Ángel: El ser humano evolucionado.
Angina: Algo que no tragamos a resolver.
Ángulo: Forma geométrica que aspira a perfeccionarse en la circunferencia.
Angustiado, -a: Persona atrapada en el pasado o proyectada en el futuro.
Anhelar: Sentimiento de carencia.
Anillo: Símbolo de un compromiso libre.
Animal: Una especie hermana.
Ánimo: 1. Reflejo del nivel de desarrollo personal. 2. A mayor dependencia de las circunstancias externas mayor inestabilidad del estado de ánimo.
Aniquilar: Ceguera ante la perfección de la existencia.
Aniversario: Ritual de tránsito.
Anochecer: 1. Las horas previas al alba. 2. Tiempo de descanso.
Anomalía: Una muestra de perfección del Universo.
Anónimo: 1. Todos y nadie. 2. Depende desde dónde se mire.
Ansiedad: Efecto emocional experimentado por una persona proyectada en un futuro posible que, en la mayoría de los casos, no se cumplirá.
Antagonista: El grado opuesto de una misma naturaleza.
Antaño: La causa del presente.
Antecedente: Parte del camino recorrido.
Antepasado: Una persona que vivió su vida.
Anticuerpo: El cuerpo anteponiéndose.
Antídoto: Uno mismo.
Antifaz: 1. Careta social. 2. Tantos antifaces como polifacética sea la persona.
Antihigiénico: Todos aquellos pensamientos y sentimientos contrarios a la higiene mental y la higiene emocional.
Antipático: Persona enfadado consigo mismo.
Antisocial: 1. Persona que no comulga con esa sociedad. 2. Quien pertenece a otra sociedad, aunque no la conozca.
Antojo: Una necesidad que llama a nuestra puerta.
Antropología: La ciencia que intenta demostrar que somos de este mundo.
Anulación: 1. Acto de transformación de un volumen finito de energía determinado. 2. Sustituir una energía por otra.
Anunciación: Enseñar lo que no se ve.
Anverso: Una de las caras de una misma moneda.
Anzuelo: La perdición del pez.
Añejo: La frontera de la transformación.
Año: Una milésima de segundo para la vida
Añoranza: 1. Sentimiento de aquel que vive entre fantasmas. 2. Estado febril en que la mente se ancla en el pasado.
Apagar: Interrumpir temporalmente un flujo.
Aparador: Un acto de transparencia.
Aparentar: Intento de ser lo que no se Es.
Apariencia: El reflejo de aquello que los demás ven.
Apasionado, -a: La vida impulsándose.
Apático, -a: Quien tiene debilitado su cordón umbilical con la propia vida.
Apego: 1. La lucha de la mente por no avanzar. 2. Prueba en el camino de la transformación personal. 3. Intento febril por evitar lo inevitable: la impermanencia.
Apellido: Una identidad postiza que intenta confundir al yo verdadero.
Apertura: El estado natural de un corazón sano.
Apetito: Un impulso sugestivo y moldeable.
Aplastar: Síntoma de un espíritu desconectado con su origen.
Aplaudir: 1. Capacidad de divertirse. 2. Anclaje en el instante del momento presente.
Aplazar: 1. Miedo a enfrentarse a una responsabilidad. 2. Cargar la mochila personal.
Aplicado, -a: Persona que sabe lo que quiere.
Aplomo: Espíritu disciplinado.
Apogeo: 1. El principio del descenso. 2. Manifestación de una posición en el movimiento pendular que rige todo en la vida.
Apoltronarse: Proceso de ensoñamiento espiritual.
Aportación: Lo que viene a hacer toda persona desde que nace.
Aportar: Llevar lo que no hay.
Apóstol: Mensajero del corazón.
Apoyar: Acto que se deben todas las personas entre sí.
Apreciar: Un gesto de respeto.
Aprehender: Cualidad de la mente para construirse como el Yo de los otros.
Aprender: 1. Cualidad de la mente para relacionarse con su mundo más próximo. 2. Sociabilización de cómo ver, entender y enjuiciar el mundo.
Aprendiz: Aquel que busca la especialización de una maestría.
Aprensivo: 1. Persona con una fuerte imaginación. 2. Capacidad de autosugestión.
Apresar: Coartar la libertad.
Apresuramiento: Ir a destiempo con el ritmo de la naturaleza.
Apretar: Intento de contener temporalmente lo incontenible.
Aprisa: Percepción de la velocidad del tiempo cuando vivimos fuera de nosotros.
Aprobación: Ceder nuestro grado de autoestima a terceros.
Aprobar: Un sentimiento personal.
Apropiado: Alcanzar un estado de conciencia de armonía con nosotros mismos y con los demás.
Aprovechar: Ver la mano que tiende la vida.
Aproximación: La eterna asignatura pendiente del ser humano.
Aproximadamente: La capacidad máxima de ver por parte de la mente.
Aptitud: 1. Capacidad innata individual con la que nace toda persona. 2. La llave para alcanzar el propósito en la vida.
Apto: Una visión limitada de la aportación de las personas.
Apuesto, -a: La manifestación narcisista del ego.
Apuñalar: La locura de intenta matar lo eterno.
Aquietar: El arte de controlar la mente.
Arañar: Lo que el intelecto hace para llegar a la verdad.
Arbitraje: Una responsabilidad solo para personas elevadas espiritualmente.
Arbitrariedad: La definición del acto humano.
Árbol: 1. Maestro ancestral. 2. Guardián de la vida en la Tierra.
Arca: Donde la magia se manifiesta.
Arcángel: Fuerza primigenia.
Arcano: Clave de acceso al conocimiento del reencuentro con uno mismo.
Arcilla: Donde habita el alma.
Arcoiris: La divinidad sonriendo.
Archivar: Cerrar una puerta.
Ardiente: 1. Un grado regulable. 2. El anuncio de una transformación.
Ardor: Alarma de saturación de nuestro centro energético.
Arduo: Sensación que tenemos al hacer todo aquello que está fuera de nuestro medio natural.
Arena: La infancia de las rocas.
Argot: 1. Manifestación de la fuerza creadora del lenguaje. 2. La riqueza de la diversidad.
Argumento: Tantos, como hombres existen en el planeta.
Ariadna: (Hija) El ángel de la alegre tempestad. 
Árido: Espacio donde la vida habita a otra escala.
Arista: Un anclaje al momento presente.
Aristocracia: Una responsabilidad social con la comunidad.
Aritmética: Un espejismo en un Universo multimensional.
Arma: La sombra hecha carne.
Armadura: Falta de fe en la fortaleza de la energía del hombre.
Armonía: El estado de paz interior.
Aroma: La belleza ascendida.
Arpa: El aire desnudado en música.
Arqueología: El respeto por los orígenes.
Arquetipo: Una pauta para el aprendizaje.
Arquitectura: Una demostración de nuestra esencia tecnológica.
Arraigo: Enriquecimiento de un espacio.
Arrancar: Crear un vacío.
Arrasar: Carencia de respeto.
Arrastrar: Causa que genera el mismo efecto en sentido contrario.
Arrebatar: Sentimiento de pérdida de lo que no se posee.
Arreglar: Armonizar las energías.
Arremangar: Un acto de equidad humano.
Arremeter: Desahogar tu parte de responsabilidad en el otro.
Arrepentirse: El primer síntoma de una curación.
Arriba: Reflejo fractal de lo que hay abajo.
Arriesgar: Apostar por tus sueños.
Arrimar: Intento de mimetismo.
Arrinconar: 1. Forzar la concentración de una energía. 2. Provocar la expansión de lo arrinconado.
Arrítmico: Parte incomprendida del ritmo.
Arroba: 1. Espiral que permite atravesar el espacio a tiempo real. 2. Puente de encuentro de la humanidad.
Arrodillarse: Acto solo aceptable cuando es una demostración de humildad.
Arrogancia: La naturaleza del ego.
Arroyo: La vida que nunca fluye dos veces de la misma manera.
Arroz: Una variante del prana de los hombres.
Arruga: La huella de la experiencia.
Arruinarse: 1. Una experiencia de aprendizaje en el mundo de los hombres. 2. La oportunidad de volver a comenzar de manera diferente.
Arte: El negativo del cuerpo emocional de la persona creadora.
Arteria: Una interconexión entre cielo y tierra.
Artesano.-a: 1. Un maestro del aquí y el ahora. 2. Un iniciado en el camino de la felicidad.
Articulación: Nuestro grado de flexibilidad ante la vida.
Articulista: Un malabarista de las palabras.
Artículo: 1. Una palabra detrás de otra. 2. Entretenimiento de la mente.
Artificial: Todo lo que no sale del corazón.
Artista: Persona que ha desarrollado más su inteligencia emocional que la intelectual.
As: Dícese cuando objeto y objetivo son lo mismo.
Asa: La demostración de que el hombre no es de este mundo.
Asado: Transformación de una naturaleza sin modificar su esencia.
Asalariado: Persona que, con toda probabilidad, aún no sabe quién es.
Asaltar: Búsqueda incorrecta de uno mismo.
Asamblea: El modelo de democracia más equitativo.
Ascender: 1. Acción relativa dependiente de un sistema de referencias en concreto. 2. Efecto natural del aprendizaje.
Asceta: Un sabio de la sencillez.
Asco: Posible muestra de desconocimiento y rigidez mental.
Asear: Una de las diversas maneras de practicar nuestra higiene personal.
Asedio: 1. Acto de dominación. 2. Deseo de posesión.
Asegurado: Una ilusión del momento.
Asemejar: Vía de inspiración.
Asentimiento: Una manifestación de Autoridad Interna.
Aséptico: La nada.
Asesino, -a: 1. Persona que no entiende la vida. 2. Enfermo grave del corazón.
Asesor: Persona con un alto nivel de madurez a nivel de desarrollo personal.
Asesorar: Un acto de responsabilidad.
Aseveración: Un  atribución para sabios.
Asexual: De otro Universo.
Asfixia: Síntoma de quien el entorno no le deja respirar.
Asiento: Una transitoriedad.
Asignatura: La vida.
Asilo: Espacio de retiro necesario de sanación.
Asimetría: El Universo jugando consigo mismo.
Asimilar: 1. Recorrer un viaje. 2. El resultado de la práctica de la experiencia sobre el conocimiento.
Asistencia: Un deber humano.
Asma: Efecto de bloqueo emocional de quien le supera (le ahoga) su mundo.
Asno: Un ser bello que ha decidido su propio camino de felicidad.
Asociación: La interconexión de partes que forman un todo para replicar a escala el Todo del que pertenecen.
Asomar: Primera fase del movimiento que mueve el mundo.
Asombroso: El ser humano.
Aspecto: 1. Uno de los factores más volátiles de la persona. 2. Reflejo de su mundo interior.
Áspero: Un adulador de lo suave.
Aspirina: La cúspide de la cultura antidolor.
Asquerosidad: Señal indicadora del camino hacia lo bello.
Astigmatismo: Cansancio de ver lo que no se quiere ver.
Astilla: 1. La rebeldía de la fuerza de la naturaleza. 2. Un recordatorio de la fragilidad humana.
Astral: Parte de nuestro cuerpo que nos une a otros mundos.
Astro: Ventana de la vecindad.
Astrología: La ciencia de nuestro origen.
Astrólogo: Sabio del cielo.
Asumir: Paso previo para cambiar algo.
Asunto: Algo pasajero.
Asustadizo: 1. El miedo dominante. 2. Aquel desanclado de su poder interior.
Atacante: Persona fuera de sí.
Atadura: Algo desatable.
Atajar: Economizar las energías.
Atajo: Camino conocido solo por viajeros expertos.
Atascamiento: 1. El resultado cuando no se conoce el viaje. 2. Prueba de experiencia.
Ataúd: El último disfraz.
Atención: El ojo de la Presencia.
Atenerse: Derivada de la ley de causa y efecto.
Atentado: Rabia descontrolada.
Ateo, -a: Dios divirtiéndose.
Aterrador: 1. Lo incomprensible. 2. Aquello escondido a la luz de la conciencia universal.
Atisbo: La línea que separa la conciencia de la no conciencia.
Atlante: 1. El origen dorado de la civilización. 2. Recuerdo de una vida pasada.
Atlántico: Un apodo local al océano padre.
Atlas: El mapa de nuestra casa.
Atleta: Un camino de crecimiento personal.
Atmósfera: La cáscara de nuestro huevo.
Átomo: Una parte conocible de nuestro Universo de escala.
Atontamiento: La acción dirigida del poder al resto de la sociedad.
Atracador, -a: Persona desesperada.
Atracción: Cuando lo semejante se atrae.
Atracón: Ansiedad por cubrir algo no resuelto.
Atragantarse: Incapacidad para digerir una situación.
Atrapar: Superar una distancia.
Atrás: 1. La posición de quien sabe esperar. 2. Dejarse guiar.
Atrasado, -a: Alguien que comenzó el camino más tarde.
Atravesado, -a: Quien no fluye ni deja fluir.
Atrevido, -a: Persona con una autoestima sana.
Atrevimiento: Adelantarse a los demás.
Atril: La palabra, aunque falsa, hecha verdad.
Atrincherarse: Persona que se cierra en su mente.
Atrocidad: Desconectar al ser humano de su corazón.
Atrofiarse: Enfermar.
Atronador: Explosión de una energía concentrada.
Atropellar: Traspasar el espacio de intimidad.
Aturdido: Persona embriagada por las sensaciones externas.
Audaz: La sensibilidad enfocada.
Audible: El habla del corazón.
Augurio: Un salto de conciencia en la línea del espacio-tiempo.
Aula: Ventana hacia la libertad o centro de adoctrinamiento.
Aumentar: Potenciar una opción en detrimento de otra.
Aunar: Forma del principio cohesionador del Universo.
Ausente: Persona que desconecta su conciencia.
Austeridad: El principio de ligereza en el transcurso del viaje personal.
Auténtico: Persona que se ha reencontrado a sí mismo.
Autobiografía: Una anécdota.
Autóctono: Originario del mundo.
Autógrafo: El sello del ego.
Autómata: La persona ausente.
Autonomía: Capacidad innata de desarrollo existencial de toda persona.
Autopista: 1. Frágiles trazos sobre la piel de la poderosa madre Tierra. 2. Caminos de acceso al redescubrimiento del sentimiento de una humanidad global.
Autor: Un canalizador de ideas que siempre han existido.
Autoridad: La responsabilidad de la gestión del poder personal delegado.
Autoritario, -a: Persona que se siente poco querida.
Autorización: Ayudar a gestionar los tiempos de las acciones.
Autosugestión: 1. Focalización de un poder personal en dirección a uno mismo. 2. Método para cambiar el exterior desde la transformación interior.
Auxiliar: Un deber con nuestros prójimos.
Auxilio: Un grito del alma.
Aval: La desvaloración de una persona.
Avanzado: Persona que ha llegado a un estadio en el que nosotros aún no hemos llegado.
Avanzar: El proceso natural a cada respiración.
Avaricia: La necesidad de cubrir un vacío interior.
Avatar: Un ser en comunión con los elementos de la naturaleza.
Ave: Una especie privilegiada.
Avellano: Un árbol donador de sabiduría y buena suerte, cuyas ramas se utilizan ancestralmente como varita bifurcada para encontrar agua.
Aventajar: Abrir el camino.
Aventura: El viaje de la vida.
Avergonzado, -a: La consciencia consciente
Avestruz: La mentira de la mente.
Aviador: Persona que tiene activada la memoria celular espacial.
Avisar: Saltar en el tiempo.
Avispa: La sociabilización del insecto.
Ayer: La semilla del hoy.
Ayunar: Ejercicio de higiene.
Azada: 1. La mano artificial del hombre en el ciclo de la vida. 2. Un instrumento de doble filo sujeto a la intencionalidad moral de quien la empuña.
Azafata: 1. La persona reducida a un adorno. 2. Reflejo de una sociedad poco desarrollada a nivel de sabiduría colectiva.
Azafrán: El óleo de los fogones.
Azar: 1. Aquello que sucede cuando no ponemos atención en seleccionar entre los diferentes futuros posibles. 2. El resultado de nuestra distracción.
Azúcar: 1. Punto de equilibrio en la vida. 2. Un excitador natural.   
Azufre: El elemento del inframundo.
Azul: 1. La vibración de la luz en la serenidad insondable. 2. El color de la eternidad.


B
Baba: La señal inconfundible de la infancia o del retorno a la infancia.
Babero: Falta de control.
Babia: Persona que vive autodesterrada de su realidad.
Babilónico: Los guardianes de la tradición del Arca de Noé.
Babosa: Persona que perdió su dignidad en algún punto del camino.
Bacanal: Una embriagadez de los sentidos cuya resaca reseca el alma.
Bacante: Un espacio a cubrir.
Bacteria: 1. Una de tantas manifestaciones a escala de la vida. 2. Demostración de nuestra interdependencia biológica. 3. Examen de humildad al conocimiento.
Báculo: La necesidad de simbolizar el poder.
Bache: Toque de atención a mantener la conciencia despierta.
Bachillerato: Embudo sociabilizador de espíritus libres.
Bagaje: 1. El conocimiento experimentado. 2. Una carga para el desaprendizaje. 3. El refuerzo de una posible identidad falseada.
Bahía: Un espacio de amor entre el mar y la tierra.
Bailar: 1. La risa alegre de las células.  2. Una poderosa terapia emocional.
Bailarín, -a: Persona que busca la libertad.
Baile: 1. El canto del cuerpo. 2. Meditación activa.
Baja: Referente de ascenso de otro punto determinado interconectado.
Bajamar: El mar descansando.
Bajar: Una percepción espacial.
Bajeza: 1. Una percepción moral. 2. Acto de quien se ha abandonado.
Bajo: Medida relativa.
Bajón: Fuga de energía vital.
Bajorrelieve: La sutileza del arte.
Bala: 1. La consciencia activa del asesino. 2. El desprecio por la vida.
Balance: Intento de elevar a la categoría de verdad la manipulación de un resultado.
Balancear: Un ejercicio que nos conecta con el instante presente.
Balancín: El acunador de los mayores.
Balanza: La equidad de la materia.
Balbucear: El lenguaje de la inconsciencia.
Balcón: Un espacio ganado al vacío.
Baldío: Una ilusión temporal.
Baldosa: La búsqueda de la belleza.
Bálsamo: La eternidad.
Ballena: El mar dentro del mar.
Ballenero: El poder exterminador de la inconciencia.
Ballesta: La meditación hecha flecha.
Ballet: La capacidad de centrarse interiormente.
Bambú: Maestro de flexibilidad.
Banana: La ofrenda del platanero.
Banca: La catedral del culto al dinero.
Bancal: La belleza de la convivencia entre hombre y naturaleza.
Bancarrota: El exceso de gula.
Bandera: Un trozo de tela que divide la humanidad.
Banderilla: (Tauromaquia) El dolor ajeno entendido como ocio.
Bandido, -a: Persona excluida socialmente.
Banquero, -a: Un sacerdote del dios dinero.
Banquete: La celebración de lo que aceptamos.
Banquillo: Umbral de la acción.
Baño: Limpieza de nuestro cuerpo emocional.
Bar: Espacio de evasión de uno mismo.
Baraja: El juego de la vida.
Barajar: Preselección de futuros posibles.
Baranda: Señalizar el vacío.
Barato: Un tesoro que todavía no se ha mercantilizado.
Barba: Una huella animal.
Barbaridad: Romper esquemas.
Barbilla: La extensión de las mentes pensantes.
Barbudo: Persona autodistanciada del mundo exterior.
Barca: La piel del pez terráqueo.
Barco: La humildad del peso y la estabilidad.
Barita: La palabra del hombre.
Barniz: El maquillaje de la impermanencia.
Barómetro: Instrumento que mide la graduación de una misma naturaleza.
Barón: La energía generadora masculina del ser humano.
Barquero,-ra: Guía entre dos mundos.
Barraca: Vivienda digna para millones de personas.
Barranco: La arruga de la tierra.
Barrendero, -a: 1. Un protector de la belleza pública. 2. Un servidor social.
Barreño: Dar forma al agua fuera de su medio.
Barrer: Acto derivado de la importancia de mantener limpias las energías de un lugar.
Barrera: Un ejercicio de flexibilidad en la vida.
Barricada: Generar la persistencia de lo que se resiste.
Barrido: Algo desplazado de su sitio.
Barriga: El orbe solar de nuestro sistema.
Barrio: 1. Un microcosmos. 2. La fuerza centrípeta de la identidad dentro de la diversidad.
Barro: La forma en potencia.
Barroco: Miedo a la desnudez de la esencia de uno mismo.
Basar: El origen de toda creencia cuyo origen se basa en otras creencias.
Báscula: La dictadura del gramo.
Base: El fundamento de toda forma en nuestra dimensión.
Básico: Potencialidad primogénita.
Basílica: 1. La aceptación de nuestra divinidad. 2. Una de las muchas puertas que acceden a nuestro templo interior.
Bastante: La puerta de la saturación.
Bastar: Visión de suficiencia.
Bastardo,-da: A lo ojos de Dios algo imposible.
Basto, -ta: Un grado social.
Bastón: 1. La enseñanza de la dependencia humana. 2. Compañero fiel en el camino de la humildad.
Basura: 1. El desprecio de la opulencia.  2. Falta de cultura del reciclaje.
Bata: El hábito que no hace al monje.
Batacazo: La señal del camino equivocado.
Batalla: Un juego de espejos.
Batallar: Cegarse por el destello del propio reflejo.
Batallón: 1. La voluntad activa de una conciencia colectiva. 2. La cesión de la autoridad personal.
Batería: La economía del Universo.
Baúl: El cajón del apego.
Bautismo: Iniciación a la magia divina.
Bautizar: Ritual sagrado de bienvenida a la vida.
Bayoneta: La uña de la muerte.
Baza: El comodín siempre disponible de la vida.
Bazar: La chistera de las necesidades superfluas.
Beatitud: 1. La integración personal de una actitud de amor divino con uno mismo y los demás. 2.Beatitudes templarias: humildad, obediencia, fuerza, justicia, piedad, nobleza de corazón, sabiduría y templanza.
Beato: Persona que ve a Dios en todas las cosas.
Bebé: 1. La esperanza de un mundo mejor.  2. La luz de la fuente hecha carne.
Beber: Conectarse con los flujos de la vida.
Bedel: La escenificación del rol común.
Bélico,-ca: Persona cegada por la rabia.
Beligerante: La socialización laica de los valores de la generosidad y el respeto. 
Belleza: 1. El arquetipo de un valor universal. 2. Un destello del amor.
Bellota: Una delicia gastronómica para los que la aprecian.
Bemol: Un tono de la matemática del Universo.
Bendecir: Valorar la divinidad de las cosas.
Benedictino: 1. Un camino de búsqueda a la esencia de la vida. 2. El equilibrio existencial del ora et labora.
Benigno: Lo que el maestro del corazón reconoce como no maligno.
Bereber: 1. El hallador de la riqueza allá donde los demás no la ven. 2. La sabiduría de la nada.
Berenjena: Una de las perlas de la tierra.
Berrido: La queja no trabajada.
Berrinche: No aceptación.
Besar: El contacto entre dos almas.
Beso: 1. Saludo del alma. 2. Lenguaje del corazón.
Bestia: Hijo adoptivo de las sombras.
Bestialidad: La manifestación de la fuerza animal en el hombre.
Besuquear: Persona que se siente incompleta.
Biberón: La inteligencia al servicio del amor.
Biblia: 1. Una parte del Todo. 2. El claro ejemplo de manipulación del amor.
Bibliografía: El suspiro en la vida de un hombre.
Biblioteca: 1. Un Universo paralelo. 2. Dependencias estancas de Internet. 3. Museo en la era del conocimiento a tiempo real.
Bíceps: Su diámetro es directamente proporcional a la personalidad.
Bicicleta: Una manifestación de armonía holística.
Bien: Un valor social depreciado por el individualismo.
Bienaventurado, -a: Aquel que se alinea con el bien como valor universal.
Bienestar: El estado de derecho de todo ser humano.
Bienhablado, -a: Persona con higiene mental.
Bienvenido, -a: A quien se le espera.
Bifurcación: La decisión a cada paso.
Bigote: Un complemento postizo del ego.
Bilateral: Reafirmarse en no coincidir.
Bilingüismo: 1. La capacidad humana de crear lenguajes no universales. 2. Riqueza cultural.
Billar: El arte de superar el azar.
Billete: Pase de acceso a un espacio restringido.
Billón: Un número sin significado dependiendo de quién se lo da.
Binario: El poder de la sencillez.
Biografía: Una gota de agua en el horizonte del océano.
Biógrafo: Un estilista.
Biología: Una de las caras reflectantes de la vida.
Biólogo: El compromiso por el amor de la vida.
Biombo: La ilusión que separa lo humano de lo divino, así como la vida de la muerte.
Birria: Algo que no alcanza la suficiente masa crítica de identidad.
Bisabuelo: Alguien quien vivió su vida.
Bisagra: El tránsito facilitado entre dos estadios.
Bistec: La desnaturalización animal.
Bisturí: La precisión de la presencia.
Bisutería: La universalización de la búsqueda externa de la belleza.
Bizcocho: La ternura hecha pastelería.
Blanco: La velocidad de la luz.
Blando, -da: Percepción dependiente de la graduación de densidad de un esquema de valores.
Blanquear: Necesidad de devolver algo a la luz.
Blasfemia: Todo acto, palabra u omisión que atenta contra la dignidad de la vida del ser humano.
Blasón: Un símbolo.
Blindaje: Protección con fecha de caducidad.
Bloque: La ilusión del vacío.
Bloqueo: Una emoción mal resuelta.
Boa: La prisión por presión.
Bobo, -ba: Persona descentrada.
Boca: El testigo de nuestra higiene mental.
Boceto: La gestación de una forma.
Bocoy: El arte de la curvatura.
Bochorno: Efecto de una autoestima dependiente.
Boda: 1. Unión. 2. Ritual iniciático de la creación.
Bodega: Una dimensión ascendida de la cepa.
Bofetada: La inconciencia del enfado con uno mismo.
Bogavante: La animalización del éxito social.
Bohemio: Un buscador de su propio camino.
Boicotear: Acción derivada de la envidia, los celos o la rabia.
Boina: Reflejo de una vida minimalista.
Bol: Una de las formas del vacío.
Bola: Representación del eterno ciclo de la vida.
Bolera: La sofisticación de un ocio ancestral.
Bolero: La dulce embriagadez de la pérdida de voluntad.
Boletín: Instrumento creador de realidades.
Bólido: Grado de velocidad subjetivo.
Bolígrafo: Un estampador de sonidos e ideas.
Bolsa: La relevancia del continente.
Bolsillo: La selección de lo imprescindible.
Bolso: El caos de los prescindible.
Bollo: La unidad de comida de un puño.
Bomba: Un instrumento de funcionalidad determinada por la conciencia humana.
Bombardear: 1. El efecto de un corazón endurecido. 2. El alto grado de inconsciencia de la consciencia. 3. La ceguera del desconocimiento.
Bombear: Ayudar a fluir.
Bombero: Maestro del fuego.
Bombilla: 1. El éxito del fracaso. 2. La demostración del proceso de aprendizaje del hombre. 3. La necesidad de búsqueda de la luz.
Bombín: La decoración del status.
Bombo: Un alterador de conciencia.
Bombón: La dosificación del placer.
Bonachón, -na: Una persona en paz consigo misma.
Bonanza: 1. Un estadio de todo ciclo. 2. Anuncio del cambio de tendencia.
Bondad: La textura del corazón.
Bondadoso, -sa: Persona que mantiene limpio su corazón.
Bonificar: Comprometer voluntades.
Bonito: Dícese de aquello que se aproxima a la armonía.
Bono: Una deuda aplazada.
Boquete: El vacío manifestado.
Boquiabierto: Acto reflejo de la reestructuración de la estructura neurológica.
Bordar: Embellecer una segunda piel.
Borde: La ilusión de la discontinuidad.
Bordear: 1. Método de aprendizaje. 2. Proceso de maduración personal para afrontar una experiencia de aprendizaje.
Borrachera: 1. Alteración de la conciencia. 2. Abandono de la Autoridad Interna.
Borracho: Persona sensible con bloqueo emocional para afrontarse a la realidad.
Borrador: La crisálida de la idea.
Borrar: Aplazar algo por resolver.
Borrasca: 1. Grado emocional de la naturaleza. 2. El anuncio de expansión de una energía masculina concentrada.
Borroso: El conocimiento humano.
Bosque: 1. Espacio mágico. 2. El mundo de los árboles.
Bostezo: Exceso de energía.
Bota: La huella del que sabe que se hace camino al andar.
Botella: Espacio que da forma al estado líquido.
Botica: Allí donde se concentra la magia de la naturaleza.
Boticario, -a: El chamán occidentalizado.
Botín: 1. Apropiación de algo ajeno. 2. Redistribución de la riqueza.
Botón: La muestra de una parte.
Botones: Una persona que ayuda a otras personas.
Bóveda: El cielo.
Boxeador: La personificación de la individualidad.
Boxeo: 1. La máxima expresión de la filosofía de la no cooperación. 2. Terapia de choque contraproducente.
Boya: La ligereza de la densidad.
Bozal: Miedo a la libre expresión.
Bramido: Grito de guerra de la voluntad.
Branquias: 1. La expiración vegetal convertida en inspiración animal. 2. El milagro de la vida bajo el agua.
Brasa: La solidificación del fuego.
Brasero: La domesticación del fuego.
Bravura: La indomabilidad del espíritu.
Brebaje: La sabiduría de las propiedades.
Brecha: La fuerza del espacio propio.
Breve: Le encarnación.
Brevedad: Falta de anclaje con la intensidad del momento.
Breviario: Descodificador de la vida express.
Brida: La inmovilidad de la presión.
Brillante: La belleza que bebe de la luz.
Brillantez: Una idea emergida de la conciencia colectiva.
Brillar: 1. Persona que se ha reencontrado. 2. Aquel que Es.
Brincar: Efecto físico de un espíritu alegre.
Brindar: El espíritu que celebra.
Brisa: 1. La caricia del aire. 2. El poder de lo invisible. 3. La fuerza de la suavidad.
Broca: La responsabilidad de la intencionalidad.
Brocha: La atención hecha trazo.
Broche: La ornamentación de algo cerrado.
Broma: La sonrisa fácil y respetuosa.
Bromista: Un espíritu alegre.
Bronca: El trueno del espíritu no templado.
Bronce: Un escalón en la era de la humanidad.
Bronceado, -da: 1. Un antifaz integral. 2. El tono cromático del nivel de naturalización.
Bronquitis: Ahogo a la vida.
Brotar: La fuerza de la vida.
Brote: El despertar de un letargo.
Bruja, -o: Un chamán de la naturaleza.
Brujería: La sabiduría de conectar con el mundo sutil de la naturaleza.
Brújula: La guía de los que se sienten perdidos.
Brusco, -ca: 1. Persona que vive fuera de sí. 2. Invasor de espacios.
Brutalidad: Carencia de respeto.
Bucear: 1. Meditación con el elemento agua. 2. Regresión al elemento originario.
Bucle: 1. La repetición del arquetipo en la vida que no tenemos resuelto. 2. Muestra de paciencia del Universo con nuestro proceso de aprendizaje personal.
Bucólico: Espacio que nos reconecta con la paz interior.
Budismo: 1. El arte de trascender la mente a través del corazón. 2. La práctica del amor divino en la tierra.
Budista: Una actitud ante la vida.
Buenaventura: La búsqueda del camino bueno.
Bueno: Todo aquello que haga sonreír al corazón.
Buey: El caminar sosegado del Tao.
Búfalo: Animal sagrado para los indios.
Bufanda: El que protege el medio de transmitir nuestra verdad.
Bufo: Un espejismo.
Bufón: Un estado de degradación humana.
Buhardilla: El refugio de lo cotidiano.
Búho: 1. El que ve a través de la oscuridad. 2. La luz del conocimiento.
Buitre: Un reciclador de la vida.
Bujía: La chispa vital de las máquinas.
Bula: La jerarquización de la palabra decretada.
Bulbo: El preámbulo de la vida manifestada.
Bulo: Un globo pendiente de ser pinchado.
Bulla: Una prueba para la reconciliación.
Bullicio: Ausencia de silencio.
Bullicioso: Espacio para ausentarse de uno mismo.
Burbuja: La realidad.
Burdel: 1. La sometición de la carne. 2. Un pozo para el espíritu.
Burguesía: Un estrato de la desigualdad de las sociedades modernas.
Burla: Medida del ego.
Burocracia: La correa de la libertad individual.
Burro: La sabiduría no entendida.
Bursátil: El universo no real donde viven los que someten al mundo real.
Buscador: Un viajero de la vida.
Buscar: Acción del que desea hallar.
Butifarra: La transmutación de la sangre.

Buzón: La delegación de nuestro hogar.


C
Cabal: Personas con la mente expandida.
Cábala: 1. Lenguaje milenario de los números. 2. Código secreto de la Biblia.
Cabalgar: 1. Acariciar el viento. 2. Ser uno con el caballo.
Caballería: Grupo de personas que se autoimpone un código de conducta virtuoso.
Caballero: 1. Persona que integra en su vida los valores de conducta de una caballería. 2. Interrelación respetuosa de la energía masculina con la energía femenina.
Caballete: La geometría del apoyo.
Caballo: 1. La libertad de la naturaleza. 2. El vínculo sagrado de la amistad animal.
Cabaña: 1. La imaginación creativa del medio. 2. La economía de los recursos.
Cabaret: El poder embriagador de la fantasía sensorial.
Cabecera: Dependiente de nuestra cabeza.
Cabecilla: Energía que arrastra.
Cabellera: Reflejo de la indomabilidad de un espíritu.
Cabello: Una extensión de la personalidad.
Caber: Capacidad de adaptación.
Cabeza: Un diamante cósmico en bruto.
Cabezada: Recargar.
Cabezal: El norte de la cabeza.
Cabizbajo: 1. Autoreproche. 2. Miedo. 3. Persona que aún no se ha dado cuenta que vale, puede y se lo merece.
Cable: Medio que tiene como fin unir.
Cabo: El extremo de un continuo.
Cabra: La montaña expresando su libertad.
Cabrero: La conciencia de un rebaño.
Cabriola: La negación de lo imposible.
Caca: 1. La potencialidad devaluada de un reciclado reciclable en el mundo limitado de un solo uso.2. Germen de la vida. 3. Arcilla de hogares.
Cacahuete: La manifestación de la dualidad.
Cacao: La energía del placer.
Cacareo: 1. Crear distancia. 2. La dialéctica de la razón del ego.
Cacería: 1. La trascendencia de la vida de los animales. 2. Un acto sagrado por la ofrenda de la existencia propia en beneficio de la vida común de la que todos formamos parte.
Cacerola: La alquimia de los alimentos.
Cacique: La personalización de una sociedad donde las personas no tienen el mismo valor.
Caciquismo: La institucionalización del egoísmo. 
Caco: La enajenación del deseo.
Cacofonía: El espacio donde el lenguaje verbal y no verbal se encuentran.
Cachalote: La vida del océano en una gota.
Cacharrería: Un universo creado por historias desechadas.
Cacharro: La versatilidad de la funcionalidad.
Cachear: La legitimación de la desconfianza
Cachete: 1. Falta de respeto a la diferencia. 2. Elemento educativo represivo.
Cacho: Una parte sustraída de su todo.
Cachorro, -rra: La infancia animal.
Cadáver: La carcasa que deja el alma tras de si.
Cadavérico, -ca: Persona sin energía vital.
Cadena: Miedo a la libertad.
Cadencia: El reposo de la continuidad.
Cadete: El iniciado al servicio del poder.
Cádiz: El secreto guardado de la antigua Atlántida.
Caducar: Cambiar de estado.
Caducidad: La frontera de la transformación.
Caer: Acción posterior a toda subida.
Café: El alimento del estrés.
Cafeína: La droga de occidente.
Cafetera: El despertador del mundo moderno.
Cagar: 1. Evidencia de igualdad entre todas las personas. 2. La expulsión de la energía sobrante.
Cagón, –na: 1. Sumisión al miedo. 2. Persona que ha dejado de creer en sí mismo,-a.
Caída: Oportunidad para reencontrarse.   
Caído, -da: Persona en proceso de aprendizaje.
Caimán: Un reflejo de la relatividad del espacio-tiempo.
Cairo: Una de las cunas perdidas del conocimiento primogénito de la humanidad.
Caja: La obsesión del hombre por compartimentar.
Cajero: La mano del amo.
Cajón: El orden estanco.
Cal: La supremacía de la esencia sobre la vida o la muerte.
Cala: La puerta hacia la inmensidad del mar.
Calabaza: El juego para la creatividad humana.
Calabozo: La estancia oscura de las mentes oscuras.
Calamar: El aliento divino del flujo vital.
Calambre: Aviso de sobrecarga del sistema.
Calamidad: Una prueba de aprendizaje personal y social.
Calar: Traspasar barreras.
Calavera: El engaño de la muerte.
Calcar: La aceptación  del original.
Calcáreo, -a: La modulación de la consistencia.
Calcetín: El arte de sobreponer capas.
Calcinar: La ilusión de la eliminación.
Calcio: La fortaleza de la estructura de uno de los cuerpos humanos.
Calcomanía: La manía por lo volátil.
Calculadora: La externalización de la autonomía humana.
Calcular: Acción de control.
Cálculo: El genoma de la ciencia.
Caldear: Transformar el ambiente.
Caldera: Transmutador de la materia.
Calderilla: Medida cualitativa imprecisa.
Caldo: El origen de la vida.
Caldoso, -sa: Regreso al origen de todas las cosas.
Calefacción: La supremacía sobre la energía calorífica.
Calendario: La cuenta atrás del reloj biológico.
Calentamiento: (global) La inconciencia de la especia humana.
Calentar: Cambiar el grado de una misma naturaleza.
Calentura: La fugacidad de una intensidad.
Calibrar: La búsqueda de un equilibrio.
Calibre: Medida preconcebida.
Calidad: Una vida humana digna.
Cálido, -da: La manifestación del contraste con un entorno de polaridad opuesta.
Calidoscopio: La artimaña de ver sin ser visto.
Caliente: La temperatura de la vida.
Califa: Uno de los mil nombres históricos con los que se muestra la desigualdad humana.
Califato: La institucionalización de una desigualdad social.
Calificación: Valoración arbitraria de unos referentes contextualizados en un momento determinado y concreto.
Calificado, -da: Aquella persona que encuentra y sigue su propio camino.
Calificar: Potestad de la Vida.
Calificativo: Elemento reductivista.
Caligrafía: El arte de la escritura hecha meditación.
Cáliz: La sacralización del contenido.
Caliza: Uno de los estadios de la tierra manifestada en piedra.
Calma: El espíritu del sabio.
Calmante: Ilusionista del dolor.
Calmar: Servicio al prójimo.
Calmoso, -sa: Persona que ha alcanzado el reino de la templanza.
Calor: La temperatura del amor.
Caloría: El reduccionismo de la alimentación encorsetada por la moda.
Calorífero: Que emana vida.
Calumnia: 1. El veneno de la envidia. 2. El puñal por la espalda del poder deslegitimizado.
Calumniar: El hábito de los pobres de espíritu.
Caluroso, -sa: Estado de inadaptación.
Calva: 1. Manifestación evolutiva de la especie. 2. Acto consciente de desapego.
Calvario: Episodio de inframundo en el mundo.
Calzada: Camino tecnologizado.
Calzado, -da: La debilidad del hábito.
Calzador: Un facilitador entre dos estadios.
Calzón: La vestimenta en su mínima expresión.
Calzonazos: Cesión de la fidelidad a uno mismo,-a.
Calzoncillos: Calzones masculinizados.
Callado, -da: La virtud de los sabios.
Callar: Dar paso al silencio interior.
Calle: La polinización de la vida.
Callejear: Necesidad de búsqueda de la libertad.
Callejero,-ra: 1. Persona que fluye por el pulso de la vida. 2. Absentista de uno mismo,-a.
Callejón: Embudo del espacio.
Callejuela: La importancia de lo humilde.
Callista: Restaurador de las formas.
Callo: La inaceptación de una persistencia.
Callosidad: Resistencia bloqueada
Calloso, -sa: Lo que empuja y no fluye.
Cama: La desconexión de la conciencia conciente.
Camada: La continuidad del ciclo de la vida.
Camaleón: 1. Ser impersonal. 2. Carencia de Autoridad Interna. 3. Miedo al entorno.
Cámara: 1. Espacio aislado de su ambiente. 2. La intencionalidad de crear una diferencia en la continuidad del espacio.
Camarada: Compañerismo inducido bajo la disciplina de terceros.
Camarero, -ra: 1. Nodo entre dos realidades antagónicas. 2. Equilibrista de mundos.
Camarote: La fragilidad de la seguridad.
Cambiar: Una transmisión de energía.
Cambio: Acto de desaprenderse.
Camelar: Aprovecharse de alguien de manera sutil e intencionada.
Camello, -lla: El aliento vital del desierto.
Camilla: Un transportador espacial.
Camillero: La conciencia de la camilla.
Caminador, -ra: (aparato) La reafirmación de la voluntad de continuar el camino.
Caminante: Aprendiz.
Caminar: Experiencia de aprendizaje.
Caminata: Secuencia del camino.
Camino: Sendero individual e intransferible de una persona a lo largo de su vida.
Camión: Un desplazador de materia.
Camioneta: Una escala del camión.
Camisa: 1. El embellecimiento de una piel substituible. 2. El pudor sociabilizado del cuerpo humano.
Camisería: Proveedor de segundas pieles a medida.
Camisón: 1. Vestir la vergüenza a la desnudez. 2. Prenda psicológica de protección.
Camorra: Contexto vacío de amor.
Camorrista: 1. Persona perdida de sí mismo,-a. 2. Náufrago de su propia esencia.
Campamento: Estancia fugaz.
Campana: El lenguaje de la espiritualidad.
Campanada: El Universo mostrando su corporeidad.
Campanario: La oración emergida en piedra.
Campanear: Rezar.
Campanero: Monje del sonido.
Campanilla: La que anuncia una discontinuidad o un cambio de estadio.
Campante: Quien no empuja.
Campaña: La acción de unas expectativas.
Campechano,-na: Próximo, -a a la naturalidad.
Campeón: Uno de los estatus del ego.
Campeonato: Engorde ocioso de egos.
Campesino,-na: Persona que vive al ritmo de los ciclos de la naturaleza.
Campestre: Hijo del campo.
Campo: Una de las caras de la Madre Tierra.
Cana: Trofeo de la experiencia.
Canal: Vena de vida.
Canalización: Acción de unir.
Canalizar: Redireccionar el flujo.
Canalón: La excelencia de la sabiduría de la cocina.
Canalla: Enfermo emocional.
Canallada: Estado febril producido por la oscuridad en el corazón.
Canapé: La búsqueda de la esencia de la estética alimentaria.
Canario, -ra: Hijo alado de la naturaleza.
Canasta: Densidad perimetral que dibuja un paso entre el vacío.
Cancelar: Acción de corregir.
Cáncer: Exaltación del ritmo natural de las células.
Canceroso, -sa: Todo aquello que rompe el ritmo armonioso de la vida natural.
Canciller: Un ego reforzado socialmente.
Cancillería: 1. La institucionalización de la sumisión. 2. La desigualdad hecha ley.
Canción: Lenguaje del alma.
Cancionero: El alma de un pueblo.
Candado: Carcelero de la libertad.
Candelabro: Atlante de la luz.
Candente: Que preserva la calidez.
Candidato, -ta: Comunión entre habilidad y finalidad.
Candidez: Susurro dulce al corazón
Cándido,-da: Ser que transmite candidez.
Candil: El poder de la luz sobre la oscuridad.
Canela: Chispa alegre de la vida.
Cangrejo: La sabiduría de retroceder para poder avanzar.
Cangrena: La persistencia del bloqueo.
Cangrenarse: La expansión de un bloqueo.
Canguro: 1. La universalidad de la maternidad. 2. Amor compartido. 3. La confianza en la humanidad.
Caníbal: Persona en el extremo evolutivo opuesto a la iluminación.
Canibalismo: La supremacía del instinto animal.
Canica: La perfección de la forma y el fondo de la infancia.
Canijo, -ja: Percepción relativa dependiendo del observador.
Canje: Transferencia energética.
Canjear: Pulso vital del Universo.
Canoa: La transmutación de la densidad.
Canon: (de Pachelbel) Una incansable experiencia mística.
Canónigo: Peldaño de un andamio mundano construido sobre el amor divino y universal.
Canonizar: Manera de iluminar una estrella en el firmamento.
Canoso, -sa: El tinte de la experiencia.
Cansado, -da: (Anímicamente) Efecto de desgaste vital causado por una ceguera reduccionista de la vida. 
Cansancio: Uso desequilibrado de la energía vital personal cuyo exceso contagia en cadena al cuerpo físico, mental y emocional.   
Cansar: Acción de desgaste.
Cansino,-na1. Efecto de un reclamo o atención insistente. 2. Persona que no prosigue su propio camino.
Cantábrico: La faceta brava del mar.
Cántabro, -bra: Un celta moderno.
Cantante: Un terapeuta de la voz.
Cantar: Vibración sonora del cuerpo emocional.
Cantera: La expoliación de la montaña.
Cantero: Cirujano de la cantera.
Cántico: Lenguaje del corazón.
Cantidad: Suma de individualidades.
Cantimplora: La posibilidad del abastecimiento.
Cantina: Escondite de uno mismo y el mundo.
Canto: La palabra devuelta a su cuna musical.
Canturrear: Susurro anímico.
Caña: La maestría de la aceptación.
Cañería: La posibilidad del flujo.
Cañón: La intencionalidad de infringir dolor.
Cañonero, -ra: Siervo de la muerte.
Caoba: La potencialidad del árbol.
Caos: Multiplicidad de sincronicidades.
Caótico: Incomprensión del caos.
Capacidad: Alineación entre mundo interior y exterior.
Capacitar: Redescubrir una habilidad.
Capar: Coartar una capacidad.
Caparazón: Escudo del miedo.
Capataz: Persona capacitada que dirige.
Capaz: Quien busca superarse.
Capcioso,-sa: Falta de transparencia.
Capear: Fluir con los cambios.
Capellán: 1. Persona entregada al desarrollo de su espiritualidad. 2. Hombre dedicado al cuidado del Amor por todas las criaturas.
Capeo: Acción que no integra una situación, sino que la evade mediante artes de despiste.
Caperuza: (Roja, de cuento) La fortaleza de la inocencia.
Capicúa: El Alfa y Omega de una frecuencia.
Capilar: La última capa del cuerpo físico
Capilaridad: La flexibilidad del tacto.
Capilla: Puerta dimensional de nuestra propia trascendencia.
Capital: 1. Algo destacable. 2. (Dinero) Medio de intercambio de habilidades y elemento armonizador de desequilibrios sociales.
Capitalismo: 1. Dogma absolutista del capital. 2. (Mercado) Divinización del capital donde éste se convierte en un fin. 3. El egoísmo hecho religión.  
Capitalista: (Economía) Persona que sobrepone la vida del capital por encima de la vida del ser humano.
Capitalizar: Acaparar
Capitán, –na: 1. Persona a la que se le ha cedido el derecho de decisión personal en busca del bien común. 2. Estadio de responsabilidad moral.
Capitanear: Dirigir con inteligencia colectiva.
Capitel: Aquello que encabeza y a su vez aguanta.
Capítulo: Un punto en el continuo del espacio-tiempo.
Capricornio: Destello de un rasgo de identidad de las estrellas en el ser humano.
Capricho: Necesidad de satisfacción del Yo.
Caprichoso, -sa: Ego malcriado.
Cápsula: Aislante del infinito.
Capsular: Acción de defensa frente al deterioramiento.
Captación: Atraer para sí.
Captar: Integrar.
Capturar: 1. Captar contra voluntad. 2. Falta de respeto por la libertad ajena.
Capuchino, -na: El que busca la espiritualidad desde el retiro y la vida contemplativa
Capullo: La crisálida de la semilla.
Caqui: La energía revelada bajo la forma de una onda vibratoria de luz.
Cara: Accidente biológico del alma eterna.
Carabela: La intrascendencia del cuerpo físico.
Caracol: El aliento divino de una de las geometrías sagradas del Universo.
Caracola: Diversidad de la espiral de la vida.
Carácter: 1. Materia moldeable. 2. El activo que crea las realidades individuales.
Característico, -ca: Elemento diferenciador.
Caradura: Falta de respeto por el prójimo.
Carambola: Sincronicidades visibles.
Caramelo: El adulzurante del gusto.
Carantoñas: Estado infantil de la comunicación previo al lenguaje.
Carbón: El poder regenerador y transmutador del reino vegetal.
Carbonero, -ra: Maestro de la Tierra y el Fuego.
Carbono: Pieza del puzzle vital.
Carburador: Corazón mecánico.
Carburante: El espíritu de la Tierra convertido en savia de vida para los seres mecánicos.
Carcajada: El alma que ríe.
Carcamal: 1. Persona experimentada. 2. Persona anclada en el pasado.
Cárcel: Estigmatización del fracaso.
Carcoma: Anuncio de la transitoriedad de las cosas.
Cardenal: 1. (Físico) Recuerdo de resistencia a la invasión del espacio personal. 2. (Catolicismo) Persona consagrada al servicio de los más necesitados.
Cardíaco: (Ataque, salud) Señal de aviso frente a una vida tensionada. Persona que vive empujando, no fluyendo.
Cardo: La diversidad de la belleza natural.
Carecer: Necesidad del Yo.
Carencia: Estado febril de un ser completo.
Careta: 1. Tantas como falsos Yo tenemos. 2. Pose artificial de las personas que aún no se han reencontrado consigo mism@s.
Carga: Todo aquello que dicta la mente Hacer en contra de lo que el corazón siente Ser.
Cargar: (En contra del Ser) Ceder el poder personal a terceros.
Cargo: Usurpador de la identidad personal.
Cariátide: Símbolo del peso del mundo sobre la mujer.
Caricatura: La vida en sociedad.
Caricaturesco, -ca: Comportamiento no natural.
Caricaturista: Psicólogo de las formas sociales.
Caricaturizar: El arte de los poses de la moda de turno.
Caricia: El lenguaje del alma.
Caridad: Una variante de la injusticia social.
Caries: La erosión de la fragilidad humana.
Cariño: El eslabón intermedio entre el afecto y el amor.
Cariñoso, -sa: El baile de quien quiere algo.
Caritativo, -va: Un analgésico moral.
Cariz: Lo visible, frente a lo que no se ve.
Carmelitas: Uno de los muchos caminos del silencio y el recogimiento.
Carmesí: Color dual en su intensidad: la exaltación del placer y/o del dolor.
Carmín: El espíritu libre del placer.
Carnal: La fuerza que mueve el mundo.
Carnaval: Una sociedad donde poderoso caballero es Don Dinero.
Carnavalesco, -ca: El frenesí diario de los parqués de las Bolsas mundiales.
Carnaza: Las clases populares.
Carne: Un vestigio de nuestra primitividad.
Carnero: (Satánico) El endiosamiento de la naturaleza oscura del ser humano.
Carnet: Un pase selectivo de acceso.
Carnicería: 1. Escaparate de la naturaleza carnívora del hombre. 2. Mostrador de la insensibilidad humana frente a los animales.
Carnicero, -ra: Un mercader de la muerte animal.
Carnívoro, -ra: La raíz yacente de nuestra especie.
Carnosidad: El exceso de sociedades desequilibradas.
Caro, -ra: 1. Término relativo dependiendo del observador. 2. Escala de selección de consumidores.
Carolingio, -ia: Una muestra de la caducidad del poder.
Carótida: El aliento del cerebro.
Carpa: (Pez) La fuerza de adaptación de la vida.
Carpanta: (Personaje). La socialización del hambre violento de la posguerra española hecho dibujo.
Carpeta: Un bolsillo más grande.
Carpetazo: Un adiós definitivo.
Carpintería: El poder creativo de otorgar la eternidad a los árboles.
Carpintero: El alquimista de la madera.
Carraca: (Herramienta) La barita mágica de las herramientas.
Carraspear: El canto grave de una garganta semiahogada
Carrera: El medio natural de la competitividad.
Carrete: La rentabilidad del espacio.
Carretera: 1. La humanización de la Tierra. 2. Cordones umbilicales de las ciudades.
Carretilla: El aligeramiento de lo pesado.
Carretón: Un cajón con ruedas.
Carril: Una pauta de comportamiento social hecha asfalto.
Carro: El antecedente de los motores de combustión.
Carrocería: El maquillaje de la ingeniería.
Carroña: El Master Class de la Naturaleza en reciclaje.
Carroza: Yo, según mis hijas.
Carruaje: Un carro VIP.
Carta: Un email de museo.
Cartabón: Una de las llaves de medida en el mundo de las formas del hombre.
Cartaginés, -sa: El primer comerciante global.
Cartapacio: El mantel del escritorio.
Cartear: Mantener un diálogo sordo.
Cartel: El deseo de destacar.
Cartera: La funda de nuestro código de barras.
Cartero: El cable USB del papel
Cartílago: (Rodilla) El punto débil del orgullo.    
Cartilla: Cuenta cuentas.
Cartografía: El mundo en un puño.
Cartógrafo, -fa: Dibujante de lugares y caminos.
Cartomancia: El oráculo de los Arcanos.
Cartón: Papel rico en sedimentos.
Cartucho: La carcasa de la muerte.
Cartujo: Maestro de las bebidas espirituosas.
Cartulina: Un papel a más. Un cartón a menos.
Casa: Un derecho.
Casado, -da: Persona comprometida con otra en compartir el camino de un mismo viaje.
Casamiento: Cruce de caminos.
Casar: (-se) Festejar el inicio de un viaje.
Cascabel: El murmullo de los ángeles.
Cascada: 1. Las ondinas jugando a volar. 2. La orquesta sinfónica del agua.
Cascado, -da: El efecto de una vida intensa.
Cáscara: Protección.
Cascarón: El cuerpo humano.
Cascarrabias: La personalidad de la frustración.
Casco: Un doble cráneo provisional.
Cascote: (Construcción) La huella de un pasado que ya no es.
Caseína: El espíritu de los lácteos.
Caserío: La autosuficiencia de una vivienda.
Casero, -ra: Comerciante de un derecho social.
Caserón: Una casa de alma grande.
Casi: Un intento a medias.
Casilla: Una etiqueta en tres dimensiones.
Casillero: Una colmena de pertenencias.
Casino: 1. La perversión del juego. 2. La legalización de la avaricia. 3. Un entretenimiento solo apto para ricos.
Caso: La singularidad de una circunstancia.
Caspa: Un suvenir de la muerte sobre nuestras cabezas.
Casquete: (Polar) La existencia de vida bajo cero.
Casta: La perseverancia del poder en el tiempo.
Castañero, -ra: El tamborilero del fuego.
Castaño, -ña: Un color con identidad propia.
Castañuela: La percusión de vacíos que se encuentran.
Castellanada: El relleno lingüístico por carencias.
Castellano, -na: 1. La segunda lengua de la humanidad contemporánea. 2. La vida tras la muerte del latín.
Castidad: 1. La negación de un impulso natural. 2. La transgresión activa del instinto de supervivencia de la vida.
Castigar: 1. Coartar la libertad ajena. 2. Acción correctora de la conducta humana.
Castigo: Corsé sociabilizador.
Castillo: Un símbolo de desigualdad humana.
Castizo, -za: Una falacia.
Castor: Ingeniero animal de diques.
Castrar: Violación a la dignidad humana.
Castrense: La secularización de la fuerza.
Casualidad: El idioma del destino.
Casuística: La ciencia de las justificaciones.
Cata: La sentidología (ciencia de los sentidos).
Cataclismo: Cambio de rumbo forzoso.
Catacumbas: El submundo de la muerte.
Catador: Un sensitivo.
Catalán, -ana: Una mezcla de pueblos y culturas.
Catalanismo: La búsqueda y creación de una singularidad entre la pluralidad.
Catalanizar: Todo lo que intenta “-nizar” es por despecho.
Catalejo: 1. Ver más allá de tus propias narices. 2. Vislumbrar horizontes nuevos.
Catalogar: Controlar la incertidumbre.
Catálogo: 1. Mente cuadrada y estanca. 2. Herramienta de autoprotección.

Cataluña: Un corredor (paso) de la humanidad.